Para producir ideas innovadoras, fomente la creatividad en su equipo.
En el intensamente cambiante mundo actual, crear equipos creativos que piensen de manera innovadora es la mejor apuesta para resolver problemas o realizar mejoras en una organización. Tener equipos innovadores significa una ventaja competitiva, pues potencia áreas de acción que van desde la creación de productos y el diseño de estrategias para ingresar en el mercado internacional hasta hacer más eficiente la estructura y los procesos internos.
Una piedra angular para estimular el pensamiento innovador es fomentar la creatividad en los equipos y recompensarla. La colaboración para el logro de objetivos debe aprovechar los saberes, experiencia y aptitudes de sus miembros. Los equipos creativos pueden ofrecer soluciones innovadoras para optimizar la relación con el cliente o la eficacia misma de la empresa; por ejemplo, en la facturación o el flujo de información, entre otros aspectos.
“La creatividad es la capacidad de desarrollar ideas novedosas para resolver problemas o satisfacer necesidades”.
No obstante, la innovación no siempre será necesariamente la solución más adecuada, sobre todo si las condiciones infraestructurales y procesuales que se requieren para innovar aún no están implementadas. Por ejemplo, si no tiene el personal suficiente ante grandes cambios o emergencias en la organización o cuando un plazo se acerca a su fin, implementar un proceso creativo podría generar más distracciones que eficiencia. O si no tiene los recursos necesarios para aplicar una idea innovadora o si su clientela es aversa al riesgo. Siempre priorice las soluciones más eficaces, aunque no necesariamente sean las más innovadoras.
Diversidad, contraste, flexibilidad, alineación y colaboración son elementos clave de los equipos innovadores exitosos.
Para cultivar la creatividad de su equipo, primero es necesario capacitarlo para el éxito. Esto se logra asegurando que cuenta con las personas adecuadas que tengan las aptitudes, formación, habilidades y experiencia necesarias para producir ideas innovadoras y sacarlas adelante. La diversidad y el contraste son fundamentales para constituir equipos innovadores y todas las diferencias tanto personales como profesionales deben considerarse como igualmente valiosas. La intercomplementariedad, un sano espíritu de debate y una cultura de escucha y colaboración son la fórmula de los equipos innovadores eficaces.
El equipo idóneo para la innovación se integra por miembros provenientes de entornos, formaciones disciplinares, sectores y áreas de especialización diversos, así como con trayectorias, formas de pensar y habilidades interpersonales diferentes que contrasten armónicamente y se complementen mutuamente a nivel de equipo. Busque que su equipo también reúna miembros con distintas cualidades personales. Por ejemplo, personas con rasgos como los que identifica el indicador Myer-Briggs, el cual categoriza las distintas maneras de percibir el entorno y tomar decisiones en las siguientes “cuatro dicotomías”: “extroversión o introversión”, “sensorial o intuitivo”, “pensamiento o emocional”, y “calificador o perceptivo”.
Los equipos creativos exitosos son diversos y amalgaman los diferentes talentos, conocimientos y experticias específicas que cada uno de sus miembros aporta. Entre las habilidades clave de los equipos creativos e innovadores se encuentran el poder reencuadrar los retos y dificultades desde nuevas perspectivas; sagacidad para comprender las necesidades subyacentes en las quejas de un cliente y la capacidad de transformar una idea en una innovación que sea rentable.
“La diversidad de pensamiento y perspectivas puede preservar a tu equipo del pensamiento grupal y suscitar la abrasión o fricción creativa: un proceso en el que el debate, el discurso y el conflicto permiten generar energía creativa enfocada en la búsqueda de soluciones”.
En los equipos innovadores exitosos, los miembros tienen libertad para tomar decisiones sobre cómo alcanzar los objetivos establecidos, a la vez que son suficientemente disciplinados para trabajar de manera alineada con la visión y estrategia de la empresa. También son intensamente dinámicos y altamente formales, a modo de demostrar alto profesionalismo. Asimismo, son capaces de trabajar a nivel granular y muy detallado en la planeación y ejecución de un proyecto, y al mismo tiempo tienen la flexibilidad de visión y acción necesarias para poder improvisar ante los cambios inesperados.
En los equipos innovadores exitosos, el líder y los miembros confían y se conocen bien entre sí, y se asesoran con expertos externos.
Como un director de orquesta debe dirigir a cada instrumento, los líderes deben conocer bien las características, fortalezas y debilidades de cada miembro de su equipo para fomentar la creatividad y la innovación. El diálogo colectivo es una excelente manera de identificarse mejor como equipo, de manera que todos puedan conocerse mejor entre sí y potenciar la complementariedad productiva.
Reúnase con su equipo y conversen sobre preguntas generativas para que todos puedan conocerse mejor entre sí. Deje que cada miembro del equipo hable sobre temas como su historia laboral, estudios o formación; sus puntos fuertes y las cualidades que los demás valoren de ellos, así como lo que les apasiona y sus aficiones. Pregúnteles también sobre sus vivencias previas, valores y preferencias; por ejemplo, cuál ha sido su mejor y peor experiencia de trabajo y por qué; qué es lo que más les gusta y dificulta de trabajar en equipo; cómo definen a un buen líder y compañero de equipo; cómo es una reunión eficiente, y qué necesitan del equipo para hacer su trabajo de la mejor manera posible.
Si requiere añadir a su equipo otros integrantes que aporten elementos necesarios para lograr los objetivos de innovación planteados, puede hacer nuevas contrataciones. Sea claro y específico en sus búsquedas de nuevo personal. Puede también incorporar temporalmente al equipo personal, ya sea externo o de otras áreas de su organización, e invitar a antiguos empleados y colaboradores que tengan experticia que aportar al proyecto. Asegúrese de que todo el equipo entienda las funciones de los nuevos integrantes. Apareje a los recién llegados con miembros establecidos del equipo que actúen como guías en el proceso de integración del personal de reciente incorporación y mantenga reuniones de seguimiento con ellos.
Expanda el potencial creativo del equipo fortaleciendo las habilidades y saberes de sus integrantes.
Si no fuera posible incorporar nuevos miembros al equipo, fortalezca y amplíe las habilidades, conocimientos y recursos del equipo existentes. Bríndeles actividades de formación y entrenamiento como cursos, charlas y talleres; deles acceso a eventos donde puedan aprender y ampliar su red de conexiones, como congresos y ferias especializadas y salidas de investigación a espacios donde puedan conocer ejemplos de desarrollo e implementación de mejores prácticas y aprender de ello; por ejemplo, mediante visitas al cliente y a otras empresas, incluso de sectores distintos. También es importante obtener información para apoyar el proyecto consultando con personas de la industria, la academia y otras áreas que sean expertas en los temas específicos sobre que los que su equipo necesite saber más. Considere crear un “equipo de apoyo” con expertos que puedan asesorar y acompañar el proyecto.
“La resolución creativa de problemas y el pensamiento innovador solo florecen en una organización que lo estimula”.
Genere las condiciones adecuadas para fomentar el pensamiento creativo .
Planifique el contexto de trabajo en forma, tiempo y espacio para los procesos creativos. Parta de la fecha proyectada de materialización y elabore un calendario de trabajo. Deje un amplio margen antes de la fecha límite para evitar presiones y dar espacio a imprevistos. Un tiempo ideal para las sesiones creativas es de unos 30 minutos; las reuniones más largas pueden resultar agotadoras. Prográmelas en horarios que favorezcan la creatividad; no al comienzo de la jornada, cuando las personas se están adaptando al nuevo día, ni tarde, cuando están cansadas.
Para los ejercicios creativos, asegúrese de que tanto usted como el resto del equipo llegue preparado y con la información necesaria. Exponga una clara orden del día que estructure la reunión y establezca unas normas de interacción que centren el respeto, la seguridad, la exploración y la confianza. Evite la presencia de distractores, por ejemplo, teléfonos y tabletas, si son innecesarios para las tareas en cuestión. Favorezca el uso de pizarrones, cartulinas y colores, así como la toma de notas a mano. Use espacios aireados, agradables, luminosos y abiertos que fomenten el movimiento físico. Si no tiene opción más que trabajar en una típica sala de reuniones, cambie la disposición del mobiliario para fomentar un sentido de colectividad creativa.
Evite trabajar bajo presión. Si enfrenta una situación urgente que obligue a acelerar el proceso creativo, explique al equipo la razón de la urgencia y porqué su trabajo es importante. Facilíteles enfocarse en lo urgente, liberándoles de tareas y reuniones no esenciales. Procure el trabajo individual o grupos pequeños y planifique los momentos en que sea útil que todos se reúnan para presentar y discutir los avances.
Para potenciar la creatividad, fomente el “pensamiento divergente”.
La creatividad en las ideas que permitirán a su equipo reflexionar de manera innovadora se genera mediante el “pensamiento divergente”, que estimula el encontrar nuevas conexiones entre las cosas al mirarlas desde nuevas perspectivas.
“Crear y juzgar las opciones al mismo tiempo es como conducir con el pie en el freno: se gasta mucha energía, pero no se llega a ninguna parte”.
La meta del pensar divergente es producir una diversidad de soluciones a un problema específico de manera rápida, sin evaluarlas ni descartar alguna en esta fase. Cree un espacio seguro donde todos se sientan cómodos de ofrecer las ideas más descabelladas o raras en un ambiente libre de juicios. Use los siguientes cuatro enfoques creativos:
- Brainstorming o lluvia de ideas – Es un método útil para involucrar a todo el equipo y crear listas de opciones. Hay que generar tantas ideas como sea posible; ello estimulará a los participantes a pensar de manera novedosa. Registre todas las propuestas que surjan.
- Mapas mentales – Estos fomentan la creación de ideas interconectadas. Escriba una palabra al centro de una pizarra y que el equipo escriba ideas en libre asociación. Conecte las ideas con líneas de colores.
- Catchball – Es útil para mejorar una idea existente. Un miembro de equipo “lanza” una idea a otro compañero, quien debe entenderla, reflexionarla y mejorarla de alguna manera, y lanzar la idea mejorada a alguien más para que haga lo mismo. Alguien debe llevar nota de todas las ideas que surjan para discutirlas posteriormente.
- Generación de ideas individual – Es útil para generar ideas de manera individual y colectiva. Cada miembro escribirá anónimamente soluciones creativas al problema. Luego, expóngalas para que el grupo las ordene de forma que tengan sentido. Evalúen las ideas del uno al 10 y reflexionen sobre cada una.
Después del pensamiento ilimitado, seleccione las mejores ideas.
Después del pensamiento ilimitado de la fase anterior es momento de volver a ser realistas aunque creativos. Es importante dejar pasar un tiempo después de la sesión de generación de ideas. Reúna de nuevo al equipo para una sesión de “pensamiento convergente” para que descarten las ideas que no son viables y se enfoquen en las más útiles. Definan las limitantes con las que trabajan y asigne a un “abogado del diablo” que encuentre los bemoles de cada idea que vaya pasando el filtro de aprobación.
Enlisten los criterios que debe enmarcar el proyecto, como los valores, cultura, prioridades, plazos y presupuestos, así como los costos y materiales de los procesos y recursos humanos que la idea requeriría para implementarse. Las ideas seleccionadas deben pasar aprobatoriamente todos estos criterios. Considere también los requerimientos, impactos y potenciales de las ideas seleccionadas en áreas como la implementación y los procesos de producción y distribución, el beneficio real y si abriría oportunidades futuras valiosas, así como las posibles consecuencias y riesgos. Repita estos pasos hasta quedar con la cantidad de ideas necesarias para crear un plan.
El equipo debe sentir libertad para disentir, presentando argumentos sólidos e impersonales, y las normas de comunicación respetuosa deben repasarse al inicio de la sesión. Si hubiera un conflicto entre miembros, busque un equilibrio justo y resolutivo; si el conflicto fuera demasiado tóxico, gestiónelo aparte y considere sacar del equipo a las partes en tensión para que no afectar el proyecto.
Una vez seleccionadas las mejores ideas, aplique otro filtro más fino y desarrolle un plan de ejecución.
Ahora, es momento de crear un plan de acción al más profundo detalle. Presente punto por punto de la propuesta para asegurar que todo el equipo la entienda y este alineado. Redacte la descripción y propuesta del proyecto por escrito en varios formatos de extensión: largo, resumido, una presentación ejecutiva y demás. Esto servirá cuando tenga que presentar la idea en otros contextos fuera del equipo. Vuelvan a revisar los detalles pasándolos por un filtro crítico y atiendan cualquier duda o discrepancia. Esto afinará y aterrizará aún más la idea.
Definan las necesidades para implementar la idea en cada fase, de principio a fin: ¿quiénes participarán y qué harán? ¿Qué recursos económicos, humanos, de entrenamiento, materiales y procedurales requieren? ¿Cómo y cuánto tiempo tomará conseguirlos? ¿Qué instancias y personas deben aprobar y apoyar el plan? ¿Dónde podría el proyecto encontrar oposición, resistencia y peligros, y por qué? ¿Cómo podrían superarse esos retos? ¿Cómo medirán el éxito del proyecto? Una vez establecidas las respuestas, vuelvan a afinar el proyecto incorporando estas variables. Cuando consideren concluido este paso, se procede a diseñar un plan detallado y su implementación.
Integre la creatividad como un valor permanente en su cultura organizacional.
La creatividad no es solo útil para resolver casos específicos. Puede ser parte integral de su cultura organizativa e integrarse en el trabajo cotidiano. Para lograrlo, fomente las prácticas creativas y enriquezca los espacios físicos de manera que las favorezcan. Brinde las condiciones sociales y sensoriales necesarias, desde los espacios de trabajo hasta los lugares de descanso. Cree espacios colectivos y privados para el enfoque y la reflexión, la conversación y el juego. Fomente el riesgo en el pensamiento, así como el aprendizaje y el intercambio de saberes constante. Estimule la expresión de la diversidad. Establezca sistemas de recompensa que apoyen la creatividad; por ejemplo, reconocimientos, concesión de autonomía, celebración, así como espacio y tiempo para el descanso y la renovación. Y no olvide fomentar la innovación en todos los empleados de la empresa, no solo en aquellos que se relacionan con puestos creativos.
Sobre el autor
Harvard Business Review es una prestigiosa publicación dedicada a la investigación y enfocada en empresas y negocios, y ofrece conocimiento experto de manera accesible.