Líder del bienestar
10 hábitos para lograr una empresa feliz y productiva
La primera habilidad para conseguir una empresa feliz y productiva es “implantar hábitos saludables”.
Poner el bienestar de sus colaboradores en el centro de su estrategia empresarial no solo es lo correcto en términos éticos, sino que también le permite multiplicar los resultados. Implantar hábitos saludables en su compañía implica promover la nutrición, el ejercicio y el descanso apropiados.
Fomentar rutinas de autocuidado puede reducir los costos asociados a las bajas por enfermedad y mejorar el rendimiento laboral. Utilizar las redes sociales de la empresa para promover estas campañas de cuidado de la salud o cuidar el balance de los alimentos de la cafetería son pequeñas acciones que pueden significar un cambio real.
Por otro lado, hay que saber que la decisión ejecutiva de añadir la gestión de la felicidad a la estrategia organizacional debe venir del Comité de Dirección. Desde luego, esta gestión requiere participación y compromiso de los empleados. Las estrategias y prácticas concretas para promover el bienestar deben sistematizarse y ser asignadas a un responsable capacitado.
“Una adecuada estrategia de bienestar supone un 10 % más en calificaciones de clientes, un 44 % más en fidelización de sus empleados, un 41 % menos de absentismo, un 55 % menos de rotación de personal, un 40 % menos de productos defectuosos”.
La segunda habilidad es “diseñar bienestar por los cinco sentidos”.
Cada empresa necesita un espacio de trabajo apropiado para sus necesidades y la cultura de sus empleados. Cuidar los detalles del espacio le permite generar bienestar a través de aspectos como la iluminación, el color y la ergonomía del mobiliario. Diseñar bienestar por los cinco sentidos significa asegurarles a sus colaboradores un entorno que considere la relevancia de lo sensorial. La presencia de plantas o de otros elementos naturales, aunque sean artificiales, inciden positivamente en la serenidad y la satisfacción.
Si trabaja en casa, empiece por habilitar un espacio predispuesto para tal fin. Consiga una silla cómoda de oficina y ponga en su escritorio únicamente lo indispensable para desempeñar su labor; organicé sus cables y coloque cerca de usted una planta real.
“Al igual que la experiencia del usuario o consumidor, la del empleado también se ve condicionada por el diseño de los espacios de trabajo”.
La tercera habilidad es “promover el autoconocimiento y el aprendizaje continuo”.
Un líder necesita llevar a cabo una labor personal de autoconocimiento, identificando sus debilidades y fortalezas, para después promover este autoconocimiento entre sus colaboradores. Solo quien tiene una buena relación consigo mismo puede tener buena relación con los demás. Un líder del bienestar también ha de abrirse al aprendizaje continuo y aceptar sus propias imperfecciones y las de su equipo.
Invite a sus colaboradores a preguntarse qué es lo que les genera bienestar en el trabajo y qué les produce malestar. Este sencillo ejercicio es ya un paso hacia su autoconocimiento. Usted y sus colaboradores pueden responder por escrito y a mano a estas cuestiones sin juzgarse y con total honestidad.
“Aceptar no quiere decir dar por bueno lo que hay. Aceptar es estar en paz con el momento, tomar las cosas según vienen y actuar para mejorarlas, haciendo ni más ni menos que lo que está en nuestra mano hacer”.
La cuarta habilidad es “ejercer de entrenador personal desde la confianza y el autoconocimiento”.
El líder ha de cumplir la función de un coach y un mentor del equipo al emprender un proyecto. Ello implica valorar las capacidades y asignarles tareas acordes con ellas para sacarles el mayor partido. Saber escuchar a las personas y contagiarles confianza es el verdadero secreto de un buen entrenador. Al respecto, la comunicación es esencial: saber qué decir y cómo decirlo le permite a un líder motivar de verdad.
Un entrenador debe reconocer los logros del equipo y celebrarlos. Además, tiene que fomentar la gratitud como un valor esencial de la dinámica de trabajo. Según diversos estudios, estas medidas tienen un impacto positivo en la satisfacción de los colaboradores. El agradecimiento apropiado debe cumplir con seis características básicas:
Merecido – Se debe reconocer a quien ha cumplido lo que se espera de sus tareas.
Concreto – Se debe ser puntualmente específico en el reconocimiento.
Inmediato – Hay que agradecer enseguida.
Proporcional – El agradecimiento o el reconocimiento debe estar en concordancia con el logro.
Sincero – Para ello, ponga un toque personal a los reconocimientos que otorgue.
Individual – Hay que reconocerle a cada persona su aporte específico.
“Dejando de lado el lenguaje gestual (tan importante para generar bienestar en los demás y también en uno mismo), nuestros compañeros no tienen acceso a lo que pasa por nuestra cabeza; solo conocen lo que sale de nuestra boca”.
La quinta habilidad es “generar flow desde la diversidad y la creatividad”.
Para el líder del bienestar es fundamental desprenderse del ego y poner el foco en los demás con generosidad. Mediante el respeto y la admiración mutua es posible construir un equipo óptimo que enfrente desafíos y genere innovación.
Un entorno en el que las personas se respetan y admiran sinceramente permite al equipo experimentar una mayor sensación de bienestar y abstraerse en desempeñar sus labores, de lo que obtienen enorme satisfacción, mientras superan retos uno a uno. Esto es lo que el científico húngaro-estadounidense Mihaly Csikskszentmihalyi ha llamado estado de flujo, o flow, en inglés.
“El flow es un estado de motivación intrínseca (lo cual quiere decir que no necesita estímulos de fuera) en el que, poniendo a prueba tus habilidades y teniendo siempre ganas de mejorar, disfrutas y te comprometes de tal forma con tu objetivo que todo lo demás deja de importarte”.
Si a los trabajadores se les permite conciliar su vida laboral y personal su compromiso con la empresa será mayor. Favorecer la conciliación mejora la productividad, atrae nuevo talento, disminuye el absentismo y mejora la reputación de la empresa.
El líder del bienestar ha de valorar el fracaso para fomentar el aprendizaje a partir de los errores cometidos. Una dosis de humor en su gestión diaria y en su trato con sus subordinados puede favorecer la unión, la comunicación y la adaptación de los nuevos elementos. Además, estimula la creatividad y reduce el estrés.
La sexta habilidad es “favorecer la tolerancia”.
La época actual se caracteriza por el caos, la inseguridad y el cambio constante. Estas situaciones deben afrontarse sin estrés. Es imprescindible que el líder fomente la adaptabilidad de los equipos y su tolerancia a la incertidumbre. En caso de que usted o sus colaboradores experimenten intolerancia a la incertidumbre, es necesario gestionarla.
Las personas intolerantes a la incertidumbre suelen aplazar proyectos, evitan la interacción con los compañeros, además de mostrar constante inseguridad y aprensión en el desempeño de sus labores, lo que repercute en el desempeño de todo el equipo.
Para conservar la calma ante una crisis hay que empezar por aceptarla en su justa dimensión y trabajar en superarla, valorando los pequeños avances. Tras recuperar la sensación de control, se ha de trabajar con la paciencia y el autocontrol para seguir adelante, encontrándole sentido a la crisis dentro de su historia de crecimiento personal.
El líder debe ayudar compasivamente a su equipo a afrontar la incertidumbre mostrando empatía y ayudando a sus colaboradores a reconocer sus emociones. Intente promover entre sus allegados un estilo de vida sano que incluya el ejercicio físico y una buena alimentación.
“Si la gente que depende de ti está preocupada por el futuro, bien sea del país, de la organización o de sus trabajos, aborda directamente el problema”.
La séptima habilidad es “fomentar un propósito y unos valores con trascendencia”.
En tiempos difíciles las empresas pueden encontrar fortaleza en unos valores y una misión clara, que impliquen un compromiso con los desafíos del mundo. Estos valores sirven de inspiración y motor durante una crisis.
Un propósito es solo para las grandes empresas; las medianas e incluso las pequeñas pueden beneficiarse de contar una directriz clara con la que se comprometan los colaboradores. Este propósito o misión brinda a cada trabajador un sentimiento de contribución, siempre que sepan cómo su labor particular contribuye al éxito de tal misión.
“Según el ‘Workplace Happiness Report 2019’ publicado por la plataforma de formación Udemy, un 62 % de los trabajadores estarían dispuestos a recortar su salario a cambio de trabajar en una compañía con la que compartan misión y valores”.
La octava habilidad es “simplificar procesos en beneficio de la flexibilidad y la autonomía”.
Para ganar eficiencia, disminuya la complejidad de las estructuras dándole autonomía a sus trabajadores para que no tenga que estar supervisándolos constantemente. Esto se llama “minimalismo organizacional”.
El concepto de minimalismo organizacional se refiere a una práctica que implica eliminar todo lo sobrante en una estructura o un proceso, puesto que genera interferencia y estrés. Usted puede llevar esta filosofía a su vida misma.
Hoy día existen tecnologías que resultan de suma utilidad para mejorar la eficiencia y flexibilizar el trabajo. La empresa Visual Time, por ejemplo, ofrece una serie de herramientas que le permiten al trabajador fichar a distancia y comunicarse internamente.
Es posible, además, realizar un control de la presencia efectiva durante las horas de trabajo y monitorizar el avance de las tareas y la productividad.
“La evolución tecnológica nos ha llevado de un ‘estado estable con esporádicas fases de revolución’ (que solían darse cada diez años) a un ‘estado de evolución con esporádicas fases de estabilidad’”.
La novena habilidad es “convertir el bienestar en una lovemark para atraer y fidelizar talento”.
Usted debe encontrar el relato adecuado para comunicar sus valores y propósitos a fin de atraer nuevo talento y fidelizar al que ya tiene. Además, el líder del bienestar debe ser capaz de recurrir a este relato para convencer a los encargados mismos de la empresa de tomar en cuenta el bienestar laboral.
Las siguientes son 10 claves de comunicación que los líderes, incluidos los directivos, pueden seguir:
- Expresar su pasión – Esta debe ser sincera y auténtica.
- Crear un titular – Resuma en una frase en qué puede contribuir a su equipo o a la organización.
- Ceñirse a la regla de tres – Establezca tres cosas específicas en las que puede contribuir.
- Crear diapositivas simples – Apoye sus presentaciones con imágenes simplificadas que sean fáciles de entender.
- Contar una historia – Las anécdotas le permiten ganarse a la audiencia.
- Presentar un villano – En su historia debe haber un obstáculo o un antagonista para crear tensión.
- Divertirse – Su diversión será contagiada a su interlocutor o su audiencia.
- Prepararse y ensayar – Solo así ganará naturalidad.
- Hablar poco y despacio – De esta manera, ocupará su espacio de poder en las conversaciones y presentaciones.
- Inspirar a su audiencia – Cierre su discurso con una frase edificante.
“Un motor arrollador del líder del bienestar para arrastrar a los demás hacia su estrategia de bienestar corporativo es el entusiasmo”.
La décima es “medir el bienestar e integrarlo en la evaluación de desempeño”.
Tras aplicar las medidas necesarias para aumentar el bienestar de sus trabajadores, usted debe hacer una evaluación para medir el éxito de sus iniciativas. Establezca los factores determinantes del bienestar, tales como los buenos hábitos o el ambiente laboral y mídalos de forma continua.
“Si mides continuamente, a buen seguro que saldrás mal en alguna foto, pero no permitas que esto se convierta en una barrera”.
Finalmente, usted puede considerar la opción de obtener una certificación de empresa saludable que dé cuenta del bienestar que usted procura a los empleados. Ello puede aumentar su prestigio y reportarle beneficios en su relación con clientes y colaboradores.
Sobre el autor
Andrés Pascual es conferenciante y escritor. Dirige el programa Executive Chief Happiness Officer de la Universidad Internacional de La Rioja.